Casa ajena
$10.000
En Casa ajena —primer libro de poemas de María Ignacia C. X. Valdebenito G.— el oficio es un lente con el cual miramos la figura materna.
2 disponibles
Descripción
Las manos de una mujer realizan una serie de labores con ternura: dan de comer a una vaca, cepillan un caballo y miden la lana de una oveja mientras cortan, peinan, cosen y construyen; hacen el trabajo que sostiene la vida de una casa. Dentro de la intimidad, la hablante y la madre habitan juntas el tiempo del trabajo; en él, comparten la tarea de sostener un hábitat cerrado sobre sí mismo. El detalle de cada gesto nos direcciona a la vulnerabilidad de vivir expuestas a materiales, objetos y herramientas que es necesario saber manejar, como «Imanes en sus polos correctos para estar / tan cerca como sea posible / de todo lo que no es nuestro propio cuerpo». En estos poemas, la fragilidad tiñe las relaciones con el mundo, ahí donde el cuidado surge como una necesidad. La escritura de Valdebenito indaga en el espacio habitado por los afectos y los modos de sobrevivencia, ofreciéndonos una mirada donde cuerpos y objetos están en constante movimiento, donde los gestos de las manos configuran su propio lenguaje de intimidad.
Productos relacionados
Latinoamericana
Española
Española
Bilingüe

A esta hora de la noche
¡Vamos remoliendo mi alma!
Contar de 7 en 7
Ídolas: historias de mujeres que vencieron el cáncer de mama
En Auschwitz no había Prozac
La vejez. Tiempo contra el tiempo
2030. Cómo las tendencias más populares de hoy darán forma a un nuevo mundo
Aprendiendo a pensar
Carta de un ateo guatemalteco al Santo Padre
Doce Césares. La representación del poder desde el mundo antiguo hasta la actualidad
2084. El fin del mundo
Lo que dispersó la aurora
Con total libertad
1985
80 poemas y canciones
Cuídate
¿De quién es la culpa?
¿Dónde está güelita Queta?
Azul
1794. Trilogía de Estocolmo 2
Cadáver exquisito. Tres experiencias de investigación performativa en Chile
100 libros para entender el mundo
Antología de poesía chilena III. La generación post 87: otra vuelta de tuerca 

