Chinaski II: La senda del perdedor, Hollywood
$27.000
«Obsceno y lírico al mismo tiempo, a veces hilarante sin dejar de ser abismalmente desolador» (San Francisco Chronicle).
1 disponibles
SKU: 9788433959669
Categorías: Estadounidense, Literatura, Novela
Autor: Charles BukowskiEditorial: AnagramaPublicación: 20200901Edad recomendada: adultoPáginas: 472Encuadernación: Tapa blanda
Descripción
Este libro reúne las dos últimas novelas de las cinco que dedicó Bukowski a su álter ego, Henry Chinaski, al que retrata en momentos muy diferentes. La senda del perdedor aborda su infancia, adolescencia y primera juventud en un periodo que abarca la Depresión y la Segunda Guerra Mundial, mientras que Hollywood nos traslada a la época en que Chinaski hace sus pinitos como guionista de Hollywood cuando un director chiflado se empeña en llevar al cine sus relatos.
Dos novelas de un Bukowski en estado puro: radical, salvaje, cargado de sexo y alcohol, y con ese halo poético que de un modo casi imperceptible envuelve su singularísimo universo literario.
Productos relacionados
Ilustrado
$8.000
Chilena
$8.000
Argentina
$11.000
Infantil
$9.900

¿Por qué necesitamos una nueva Constitución?
¡Vamos remoliendo mi alma!
¡A la fila!
¿Puedes encontrar el brazo de mi robot?
¡Qué asco!
¿A dónde van los ruidos?
¡Estoy viejoso!
¡Así va el mundo! La pequeña filosofía de Mafalda
16 poemas
¡A jugar! con perezosos y flamencos
¡Viva el agua!
¡Me encantan los viernes!
¿Por qué nos comunicamos tan mal si nos queremos tanto?
¡Que se bajen los humanos!
¡Cuac!
¡A pasear con el dinosaurio!
¿Dónde está Wally? El libro mágico
¡Hasta mi mamá!
¿Cómo funciona el mundo?
¡Mira los arlequines!
¡Oh capitán! ¡Mi capitán!
¿De quién es esta historia?
¡Prepárate para la magia! - Lego
¿Por qué tan poca pasión si nos queremos tanto?
¡Mira! Hay un ... Sirecornio
¡Cómo salir del pozo!
¡Al monstruo del armario no le gusta su cuerpo!
¿Dónde está güelita Queta?
¡Quiero un hermanito!
¿Qué es la filosofía?
¡Cómo ser tan aseado como un Dragón!
1948
¡Cage!
¡Estudiar es un juego de niños!
¡Cuánta bondad! 

