Crónica de una muerte anunciada
$11.000
«El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo. Había soñado que atravesaba un bosque de higuerones donde caía una llovizna tierna, y por un instante fue feliz en el sueño, pero al despertar se sintió por completo salpicado de cagada de pájaros».
Sin existencias

Cielo nativo
Investigando las migraciones en Chile
Leo y la Copa. Una historia de superación 

