Cuchillos
$12.900
Laurel presenta con gran orgullo la primera novela del dramaturgo Andrés Kalawski, un giro bellísimo y original del tema del viaje del héroe.
Sin existencias
Descripción
En el mundo de Mario y Elena hay entrenadores silenciosos, guardias ominosos, buscadores de yuca, jardineros. Bailarines en lo alto y durmientes en el agua. Los profesores y los busca acuerdos errantes se mueven casi exclusivamente por los túneles. La gente se alimenta de aceitunas blancas, frutillas de mar, apio del monte, hierba de salitre, lonjas de camello. Porque en esta distopía también hay cocineros. Maestros, aprendices, conformistas, artistas, todos con sus cuchillos. Y para todo hay un proceso, o bien un arte. Quizás una condena o un aprendizaje:
«Solo hay dos tipos de corte: seguir la forma o imponer la forma. Obedecer o mandar».
Productos relacionados
Argentina
Francesa
Infantil
6-9 años

Anarquia sexual, feminismo y homosexualidad
Los viajes perfumados
2084. El fin del mundo
Cómo descubrió el hombre de dónde vienen los bebés
80 poemas y canciones
¿Este es Kafka?
100 libros para entender el mundo
¿Quién corre conmigo?
Angelario
Cómo descubrió el hombre que el planeta se está calentando
Albert Speer, un día
Animales distantes
Arnaldo, caballero cruzado
Mística abajo
Apariciones
42 flores del mal
La filosofía de Mafalda
Breves respuestas a las grandes preguntas
1520. Cuentos del estrecho de Magallanes
Autobiografía de mi madre
A corazón abierto
'+18
¡Oh, esto parece el paraíso!
El lugar de la espera
Aquí hay dragones
¿Por qué tan poca pasión si nos queremos tanto?
1794. Trilogía de Estocolmo 2
100 adivinanzas orquestadas
Pedagogía de la afectividad. ¿Cómo implementar su práctica?
¿Dónde está güelita Queta?
¡Hola, oscuridad! ¡No tengas miedo!
Chilenas rebeldes 2
La porfía constituyente
¡Arte! Los más grandes artistas de todos los tiempos
Aromas del mundo
Algunas cosas oscuras y peligrosas
1793
Archibaldo y Reinaldo
Conciencia. Guía breve sobre el misterio fundamental de la mente
Confesiones de tres arquitectos
30 maneras de quitarse el sombrero
¿De quién es la culpa?
¡Vamos remoliendo mi alma! 

