La increible y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada
$8.000
Siete relatos de plena madurez, de la etapa en la que Macondo abrió a su autor las puertas del realismo mágico.
Sin existencias
Descripción
Este libro excepcional reúne la novela corta que le otorga su título y otros seis relatos más, de los que todos menos uno pertenecen a la etapa de plena madurez del autor. Fueron los años en los que Macondo le abrió las puertas del realismo mágico: la frase se hace más larga y caudalosa, la realidad se expresa mediante fórmulas mágicas y legendarias, los milagros se insertan en la vida cotidiana. La cándida Eréndira y su abuela desalmada personifican la inocencia y la maldad, el amor y su perversión, y el relato recuerda al mismo tiempo a las gestas medievales y a los cantos provenzales o trovadorescos, aunque, como siempre, inmersos en ese mundo denso y frutal del Caribe americano. Estas siete narraciones no son ejercicios para conservar un estilo, ni muchísimo menos, sino siete exploraciones en el mundo definitivo que el escritor había conquistado de una vez por todas.
«Eréndira estaba bañando a la abuela cuando empezó el viento de su desgracia. La enorme mansión de argamasa lunar, extraviada en la soledad del desierto, se estremeció hasta los estribos con la primera embestida. Pero Eréndira y la abuela estaban hechas a los riesgos de aquella naturaleza desatinada, y apenas si notaron el calibre del viento en el baño adornado de pavorreales repetidos y mosaicos pueriles de termas romanas.»
Productos relacionados
Estadounidense
Ilustrado
Francesa
Biografía

¿Qué leen los que no leen? El poder inmaterial de la lectura, la tradición literaria y el hábito de leer
¡Es un libro!
Burundi. De espejos, alturas y jirafas
Capitalismo, nada más
¿Qué puede hacer un ciudadano?
16 poemas
70 preguntas curiosas sobre el mundo que nos rodea
Casa de muñecas / Un enemigo del pueblo
100 adivinanzas orquestadas
¡Oh, esto parece el paraíso!
1793
Vivo en lo invisible
Camilo. El cura guerrillero
¡Hola, oscuridad! ¡No tengas miedo!
Al otro lado del río. Nometu lewfü mew 

