La sociedad de la transparencia
$13.400
Las cosas se hacen transparentes cuando se expresan en la dimensión del precio y se despojan de su singularidad. La sociedad de la transparencia es un infierno de lo igual.
Sin existencias
Descripción
Ningún otro lema domina hoy el discurso público tanto como la transparencia. Según Han, quien la relaciona solamente con la corrupción y con la libertad de información, desconoce su envergadura. Esta se manifiesta cuando ha desaparecido la confianza y la sociedad apuesta por la vigilancia y el control. Se trata de una coacción sistémica, de un imperativo económico, no moral o biopolítico. Las cosas se hacen transparentes cuando se expresan en la dimensión del precio y se despojan de su singularidad. La sociedad de la transparencia es un infierno de lo igual. Google y las redes sociales, que se presentan como espacios de libertad, se han convertido en un gran panóptico, el centro penitenciario imaginado por Bentham en el siglo XVIII, donde el vigilante puede observar ocultamente a todos los prisioneros. El cliente transparente es el nuevo morador de este panóptico digital, donde no existe ninguna comunidad sino acumulaciones de Egos incapaces de una acción común, política, de un nosotros. Los consumidores ya no constituyen ningún fuera que cuestionara el interior sistémico. La vigilancia no se realiza como ataque a la libertad. Más bien, cada uno se entrega voluntariamente, desnudándose y exponiéndose, a la mirada panóptica. El morador del panóptico digital es víctima y actor a la vez.
Productos relacionados
Actualidad
Filosofía
Actualidad

El enemigo conoce el sistema
50 leyes del poder en El Padrino: De Maquiavelo a Coppola a través de Puzo
¡Es un libro!
¿Quién soy? Crías de animales: Europa
Salvapantallas
100 adivinanzas orquestadas
Chilenas rebeldes 2
Las aventuras de Sherlock Holmes
42 flores del mal
Buenas noches, Llamita
El relojero ciego. Por qué la evolución de la vida no necesita de ningún creador
16 poemas
Antología feminista
1520. Cuentos del estrecho de Magallanes
1948
¡Oh, esto parece el paraíso!
Agujeros negros. Destructores del tiempo 

