Si los riesgos del mar considerara
$15.900
“No es verdad, en la gran Monja gongorina, lo de la inspiración como ráfaga desmelenada de viento; no se puede hablar de la Musa exhalándole su ardiente jadeo sobre las sienes. Su Musa es la justeza, una exactitud que casi desconcierta; su Musa es el intelecto sólo, sin la pasión. La pasión, o sea el exceso, no asoma a su vida sino en una forma: el ansia de saber. Quiso ir a Dios por el conocimiento. No tuvo delante de lo creado el estupor, y tampoco el recogimiento; sino la delectación de gozarlo matiz a matiz y perfil a perfil. Del lucero tembloroso, ella quería saber”. Gabriela Mistral.
Sin existencias

Un reflejo en el agua movido por el viento. Encuentros y desencuentros literarios
Arte, mercado y sociedad en tiempos turbulentos
Y detrás las mujeres que se pepenan por el desierto
Cielo negro
El testamento del señor de Chauvelin. La liebre de mi abuelo
Yo, solo yo
Gimpel, el tonto
Bluey actividades ¡Hora de jugar! 

